(Narrado por Valeria)
La pista llegó en un sobre manila, sin remitente, dejado en el buzón de mi edificio junto a los volantes de pizzerías y los avisos de cortes de agua. Dentro, solo una tarjeta de visita gastada en los bordes y una dirección escrita a mano con letra temblorosa: "Eloísa Montenegro. Si quiere saber cómo murió realmente Hendrix, venga sola. Jueves, 3 PM."
Podía ser una trampa. Probablemente lo era. En mi oficio, las invitaciones anónimas suelen terminar con una navaja en las co