Epílogo: Herederos

Tres años después.

El jardín era un caos de colores. Flores que yo había plantado, árboles que Gael había elegido, y un pequeño torbellino de tres años que corría de un lado a otro como si el mundo fuera suyo.

—¡Mateo! —gritó Gael, persiguiéndolo—. ¡No corras tanto, te vas a caer!

—¡No me caigo, papi! —respondió el niño, con esa seguridad absurda que solo tienen los niños así de pequeños.

Lo vi tropezar con una raíz, tambalearse un segundo, y luego seguir corriendo como si nada. Gael lo alcanzó
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
capítulo anteriorcapítulo siguiente
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP