La lista que Víctor le mandó a Gael era peor de lo que imaginábamos.
Además venía con unas palabras que obviamente buscaban presionar:
"Esto es lo que prometí. Ahora decidan de qué lado están."
Gael conectó el teléfono en su ordenador mientras yo me sentaba a su lado, con una mano en el vientre y el corazón latiendo demasiado rápido.
Lo que apareció en la pantalla era abrumador.
Documentos. Cientos de documentos. Transferencias bancarias, correos electrónicos, actas de reuniones, grabaciones