Mundo ficciónIniciar sesiónHabían pasado tres días desde el tatuaje. El símbolo aún enrojecido detrás de la oreja le dolía levemente al tocarlo, pero no era un dolor que incomodara. Era otra cosa. Algo parecido a una quemada en la piel.
Aitana regresó al spa "Luna" con la frente en alto, lista para retomar sus días entre esmaltes, clientas difíciles y silencios incómodos. Sin embargo, algo había cambiado en su interior. Ya no sentí






