Capítulo 99. La maldición del rey
Arthur mantenía el auricular pegado a su oreja, pero la voz de Bruno Ávalos, llena de amenazas de muerte y promesas de destrucción, empezó a sonar lejana, como si viniera del fondo de un túnel submarino.
—¡Si la tocas te juro que voy a quemar cada propiedad que tengas! ¡Voy a...! —gritaba el padre desesperado.
Arthur intentó concentrarse. Intentó formular la siguiente frase táctica, la exigencia del intercambio, la estrategia fría que había calculado durante horas. Pero entonces, cometió el er