Capítulo 95. Cenando con el enemigo.
Hotel Four Seasons. Suite Presidencial. 11:30 PM.
Arthur Sterling miró su reloj Patek Philippe con impaciencia.
La noche afuera seguía rugiendo con la tormenta, pero dentro de la suite, el silencio era absoluto y exasperante.
Llevaba cuarenta minutos sentado en el salón, con la corbata deshecha y un vaso de whisky en la mano, esperando.
La cena que había ordenado, un filete Mignon, puré de trufa y verduras salteadas, descansaba sobre el carrito de servicio, enfriándose bajo las campanas de plata.
Miró hacia la puerta del dormitorio principal. Cerrada.
Había pasado casi una hora desde el incidente del zapato. Arthur esperaba que la princesa saliera, tal vez avergonzada, tal vez furiosa, pero que saliera.
Sin embargo, no se escuchaba nada.
—Es el colmo —murmuró Arthur, dejando el vaso sobre la mesa con un golpe seco.
Se puso de pie. El dolor en la frente le palpitó violentamente. Se tocó con cuidado: el "huevo de codorniz" estaba ahí, caliente y pulsando bajo su piel. Mañana estaría mor