Capítulo 82. La llamada.
El sonido del cerrojo de la puerta de la habitación 402 al cerrarse fue como el disparo final de una batalla. El muro de madera y metal amortiguó los gritos de los periodistas, dejando el caos afuera y encerrándolos en un silencio repentino, solo roto por la respiración jadeante de Bruno.
Durante tres segundos, Bruno se mantuvo de pie, sostenido por una fuerza de voluntad que desafiaba a la biología. Miró a Victoria, miró a Nathan, asegurándose de que Arthur ya no estaba.
Luego, sus ojos se pus