Capítulo 83. Aguanta, Bruno.
La pantalla iluminó la penumbra de la camioneta. Ella vio y, efectivamente, la llamada era de Arthur Sterling.
Victoria miró el nombre.
Sintió una náusea repentina. Podía imaginar la voz de Arthur al otro lado: calmada, razonable, diciéndole que estaba cometiendo un error, que Bruno se iba a morir, que estaba poniendo en riesgo a Nathan. La voz de la lógica, que en realidad era una cadena de oro.
Nathan miró la pantalla.
—Es el tío Arthur —dijo con miedo.
Victoria miró a Bruno. Él también vio l