Capítulo 69. Seducción.
Penthouse Torre Reforma
El ascensor privado se abrió con un susurro metálico, devolviéndolos al cielo de la Ciudad de México. Pero el aire ahí arriba era diferente al de la mañana. Ya no olía a café y a promesas. Olía a victoria. A la victoria aplastante de Arthur Sterling.
—¡Gerard! —gritaron Hanna y Harper al unísono, corriendo por el pasillo de mármol como si llevaran viviendo allí toda su vida.
El mayordomo apareció con la eficiencia de un fantasma bien entrenado, recibiendo las bolsas de