Capítulo 123. Sobreviviente.
El tiempo se congeló.
El Dr. Salcedo sostenía el cubrebocas quirúrgico en una mano, y con la otra se frotaba los ojos cansados.
Su bata azul estaba salpicada de manchas oscuras en el abdomen, un recordatorio de la batalla que acababa de librar.
Bruno Ávalos se incorporó un poco en la cama conteniendo el dolor, para escuchar las palabras del médico.
—Dímelo —exigió Bruno, con un hilo de voz que sonó más a súplica que a orden—. Dímelo ya, Salcedo.
El cirujano levantó la vista y los miró a los ojos.
—Sobrevivió, Bruno. Victoria está viva.
El aire escapó de los pulmones de Bruno en un sollozo ahogado. Se dejó caer de nuevo en la cama.
—Gracias... —susurró contra sus palmas—. Gracias, Dios...
Camila cerró los ojos y dejó caer la cabeza hacia atrás, sintiendo cómo las lágrimas, que había estado conteniendo por pura fuerza de voluntad, se desbordaban.
—¿Está bien? —preguntó Camila, abriendo los ojos y buscando la mirada del médico—. ¿Ya está fuera de peligro?
El Dr. Salcedo no sonrió. Su ex