Mundo ficciónIniciar sesiónAl día siguiente, Daniela pasó por Emma temprano por la mañana, justo después del desayuno. Tocó el claxon dos veces desde su auto, y Emma salió con una pequeña mochila y su carpeta con algunos libros de arte, lista para empezar el día. Subió al asiento del copiloto con una sonrisa algo soñolienta, pero animada.
—¿Lista para conocer la casa con ese estilo peculiar y un dueño raro? —brome&oac







