Mundo ficciónIniciar sesión1 semana después.
La habitación estaba envuelta en una calma tensa. El olor a desinfectante y el zumbido de las máquinas eran lo único que se escuchaba. Clara, con el brazo inmovilizado por la fractura, permanecía sentada en una silla al lado de la cama de Emma. Tenía ojeras profundas y los ojos hinchados de tanto llorar, pero no se había separado de su hermana en toda la semana.
Frente a la ventana, los







