Mundo ficciónIniciar sesiónNinguno se atrevió a moverse. Ni siquiera a respirar con fuerza.
El crujido de ramas bajo sus pies, el sonido de la bruma retirándose a su paso… cada detalle parecía anticipar un desastre inminente.Pero su mirada no se desvió. No les prestó atención.Solo tenía ojos para Emma.
Ella estaba de rodillas, tosiendo, sus manos temblorosas sujetándose el cuello, el rostro bañado en l&aacut







