Mundo ficciónIniciar sesiónLa luz suave del mediodía se colaba por los ventanales de la galería, bañando las obras de arte en una calidez casi ceremonial. Emma caminaba con paso tranquilo, sosteniendo una carpeta con los últimos detalles del evento de la semana siguiente. Cada pequeño error la hacía revisar todo dos veces, incluso si nadie más lo notaba.
—¿Todo en orden, Emma? —preguntó Lucía, una de las asistentes administrativas,







