Mundo de ficçãoIniciar sessãoEmma abrió la puerta de su apartamento con la llave en una mano y el corazón latiéndole en la garganta. La jornada en la galería había sido más larga de lo normal, pero lo que realmente la tenía nerviosa era lo que vendría ahora. Desde que tomó aquel café, una extraña calidez se había instalado bajo su piel. No era desagradable... era como una electricidad silenciosa que vibraba por dentro.
Cerró







