Capítulo 28.

La mañana siguiente al accidente, la mansión Harrington era una tumba helada. El vestíbulo permanecía en silencio, y la mancha de sangre en la biblioteca había sido cubierta torpemente.

La noticia llegó con una llamada telefónica del hospital al mayordomo Fitzwilliam, quien la comunicó a Lucille y Timothy en el desayuno.

—La Señorita Sterling ha entrado en coma, Sra. Harrington. Su condición es estable, pero el golpe en la cabeza fue grave.

La noticia le cayó a Lucille como un bloque de hielo.
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