Capítulo 23.
El consultorio del Dr. Davies en Manhattan era tan sobrio y profesional como el de la cabaña de Berkshire, pero en este escenario elegante, el contraste entre el miedo y la esperanza de Eleanor se sentían magnificados. Liam había insistido en acompañarla. Después de la visita de Evelyn y la certeza de la intriga, Liam se aferraba a la fachada de esposo protector con una intensidad desesperada, pues era su único santuario de la verdad.
Eleanor estaba ansiosa y un poco incómoda. Su confrontación