Capítulo 22.
Liam estaba en un pequeño cuartito de servicio en la mansión, golpeando un saco de boxeo con una furia silenciosa. No era solo el esfuerzo físico, era la necesidad de liberar la tensión acumulada. Evelyn había ganado la ronda, había obtenido el acceso más fácilmente y, peor aún, ahora tenía la iniciativa de la misión.
Su mente estaba en la carta, en Evelyn y el Emisario.
¿Cómo tomaría la organización que Evelyn se adelantara?
Si Evelyn había reportado su éxito, Liam podría parecer incompeten