Capítulo 20.
El desayuno en la mansión Harrington era habitualmente un asunto frío y silencioso. Sin embargo, la mañana después de la cena con Evelyn, Timothy Harrington se mostró inusualmente jovial, tarareando una melodía mientras revisaba el periódico. Lucille lo observaba con un escepticismo punzante.
Eleanor y Liam se sentaron uno frente al otro, la tensión entre ellos era palpable desde el beso desesperado en la habitación. Eleanor estaba pálida por el insomnio y la culpa; Liam, glacial y concentrado