Comí un montón, hasta casi reventar. He estado abusando de la comida desde que me quitaron esa horrible liquida. Connor se bañó conmigo, aunque… él buscaba algo más que bañarse. Tuve que detenerlo cuando tomó mis tetas entre sus manos y restregó su erección en mi culo. Él estaba malherido. Anoche nos salimos de control y por suerte los puntos no se abrieron, pero no podíamos arriesgarnos de nuevo.
Terminamos en el hospital, el cual estaba aún muy ajetreado. Los enfermeros no dejaban de correr