—Pensé que sería Edmundo quien me terminaría llevando al otro mundo, no un terremoto —Escuché una voz masculina, grave, que se habría pasó a través de la oscuridad.
Hablaba y hablaba, pero yo estaba muy cansada y solo quería seguir durmiendo. Me acurruqué más contra la calidez que me envolvía.
—Es muy riesgoso, deberíamos dejar el plan a un lado, ¿y si mueres? —Era otra voz. Una femenina y preocupada.
—Si eso pasa, ya sabes lo que tienes que hacer y debes de reaccionar rápido. Llévate a Ca