••Narra Connor••
Yo sabía cuánto me odiaba esa mujer de ojos almendrados y cabello rebelde. Lo mucho que me resentía, me rechazaba y que quería estar lejos de mí. Sabía la guerra que me montaría. Lo podía ver en sus ojos, en su lenguaje corporal. Y aún así… En la habitación, cuando dejó que yo la tocará pese a sus reproches principales, pude ver lo húmeda que estaba por mí, la hinchazón en su clítoris, la forma en que su cuerpo se estremecía debajo del mío y como sus puntiagudos pezones se endu