Cabello rubio, ojos azules y ese… Olisquee el aire para estar segura, confirmando lo que creía.
«Sí, olor a zorra»
Esa mujer me humilló sin compasión frente a todos, tratándome de poca cosa, hablando del supuesto compromiso de Connor con la heredera Cambridge. Y sin contar, que desde el día uno que nos conocimos me trató como parásito por ser una simple sirvienta. Era de esa clase de personas que se creían con el derecho de humillar a los demás porque los consideraba inferiores. Y una vez que