¿Pensaba visitar el Centro de Migración de cada ciudad? Porque eso es justo lo que parecía.
El viaje era largo, ya que estaba a las afueras de la ciudad, a más de una hora de distancia apartado de la civilización. Las piernas se me durmieron en el silencioso y opresivo camino, donde yo iba en la parte de atrás con los dos gorilas que me arrestaron, un policía que no participó en la operación conduciendo y el hombre de traje en el asiento de copiloto.
El trayecto fue completamente incómodo, en