El sol se filtraba a través de los altos ventanales de la capilla militar, bañando el altar con una luz dorada que realzaba los estandartes y las banderas desplegadas con precisión marcial.
La arquitectura sobria del lugar, de piedra clara y líneas limpias, contrastaba con la vibrante anticipación que llenaba el aire. Los bancos de madera oscura estaban ocupados por una mezcla de uniformes impecables, adornados con medallas que brillaban sutilmente, y trajes de gala que iban desde el elegante n