95. La futura señora Di Marco
Zoe
Desperté con una energía renovada, como si mi cuerpo supiera que este día marcaría el final de todo. Pero me quedé un poco más en la cama, mirando la grieta del techo en forma de sonrisa. Devolví el gesto con emoción porque a esta hora, Roxana ya no debería estar entre los vivos.
Fui al baño y dejé que el agua corriera entre mis dedos. Para Valentino, hoy sería un día especial, ya sin el lastre en el que se había convertido esa mujer desde que su padre lo convenció de casarse con ella.
Mi