99. Nueva normalidad
Roxana
Me hicieron tantos exámenes que perdí la cuenta, pero para Alessandro se volvió costumbre recostarse conmigo aun después del regaño de Dana. Por la tarde, la voz de Lucía llegó desde el pasillo antes que ella, y yo le sonreí a Alessandro porque me había asegurado que los vería hasta el fin de semana por órdenes de la doctora.
Él se incorporó y se acomodó la camisa, las mejillas aún sonrojadas mientras se excusaba:
—No quiero que Andrea me vea contigo así, sin antes explicarle lo nuestro