Mundo ficciónIniciar sesiónLa conversación entre las dos luces se convirtió en el pulso nocturno del incipiente imperio. Para la gente de Nueva Aztlán, era un recordatorio constante de que su diosa no solo los observaba a ellos, sino que su mirada se extendía más allá de las montañas. Para Nayra, era la herramienta más poderosa que poseía.
La información fluía a través de la oscuridad. Ix-Kuk,







