Mundo de ficçãoIniciar sessãoHabían pasado seis años. Seis cosechas de las Semillas del Sol. Seis estaciones secas superadas gracias al pozo que ahora era el corazón de una red de acueductos. El tiempo había transformado la cicatriz de un campo de batalla en el centro de un poder floreciente.
Nueva Aztlán ya no era un campamento de refugiados glorificado; era una ciudad. Sus murallas exteriores, ahora de piedra tallada y reforzada, se alzaban







