33. Unas vidas en juego
Cuando Phelicity le apuntó con el arma Zack vio toda su vida pasar frente a sus ojos. La sensación de estar entre la vida y la muerte le había dejado un mal sabor en la boca. Y sabía que de esa no saldría bien. Aunque en realidad no le importaba tanto su vida pero la más que le importaba era la de su omega. El mundo y ese pueblucho era una pesadilla avisada y no quería que su omega viviera eso nuevamente si él llegase a faltar.
-Baja el arma- dijo Zack y ella negó.
-No, cariño. Esto es lo qu