32. Una fiesta de cumpleaños
Phelicity le había pedido que le acompañara con una copa de champán para el brindis. El brindis fue a la mitad de la fiesta y mezclado con las copitas y lo tequilas que se había dado con sus amigos esa copita de burbujeante champán lo había dejado un poco atontado pero aún así tenía todos sus cinco sentidos muy en alertas. Pero con aquella copa se sentía todo menos borracho. Aquella sensación tan familiar que aunque la vivía dos veces al año la conocería y no entendía porqué se presentó haciénd