24. Un príncipe alfa
Teniendo a Elle en su regazo y sintiendo como sus piernas se unían en su espalda acercándola más él lo estaba dejando sin respirar. Aunque el alfa sabía que si no tenía oxígeno estaría en los labios de su linda omega. Así que se acercó lentamente a los labios de Elle y pudo sentir su aliento, su respiración un poco agitada.
-Voy...- comenzó a hablar -a besarte...- susurró y pudo jurar que esas palabras habían dejado a Elle con la respiración, por unos segundos, atrapada en sus pulmones.
Elle