579. UNA CONFESIÓN DESCONCERTANTE
FABRIZIO:
El Don se ríe, abraza a su esposa, a su hijo y se marcha feliz con todos sus hombres. Solo Giovanni y yo, junto a mis hermanos, nos quedamos mirando pensativos a Ellie, que poco a poco recobra el conocimiento. Mira aterrada a Roberto muerto a su lado y sigue llorando.
—¿Ellie, sabías que Roberto no es tu padre biológico? ¿Sabes por casualidad de quién eres hija? —pregunté, queriendo de alguna manera salvar a esta chica, ya que está embarazada.
—Sí lo sabía —respondió, tratando d