578. CONTINUACIÓN
FABRIZIO:
Ellie comienza a dar fuertes gritos, sintiendo que el peso de las miradas se mueve hacia ella ahora, la hija de Roberto. Su vientre la hacía ver vulnerable. Pero en sus ojos había algo que ni la más encadenada de las almas podía disimular: odio.
Al ver cómo Giovanni, "el Manitas", se gira hacia ella con el ceño fruncido ante sus gritos, se desmaya.
—Por favor, no le hagan nada —grita Jarret al ver cómo Giovanni se acerca—. Ella no tiene la culpa de nada, ni mis hijos tampoco.