Mundo de ficçãoIniciar sessãoSaco mi teléfono, todavía sin reaccionar, mientras escucho el ruido de los pasos de mis compañeros. Reacciono rápido y salgo del sótano, cerrando la puerta detrás de mí. Ellos me miran, esperando saber qué encontré.
—Nada, está todo limpio —informa de inmediato—. Pueden retirarse, yo me voy a quedar un rato más mirando el despacho. —¿Seguro, Colombo? Tienes una car






