Mundo ficciónIniciar sesiónPermanecemos largo tiempo así, abrazados y felices, escuchando el canto de los pájaros, el murmullo del agua al caer y observando cómo el sol se esconde en el horizonte. La paz es realmente única. Cristal y yo no queremos romper la magia que nos rodea, pero la noche comienza a caer y no he armado nuestro campamento.
—Suéltame, cielo, tengo que armar la tienda —trato de deslizarme de sus brazos, que, al darse cuenta de lo que quiero, m






