Mundo ficciónIniciar sesiónMiro a Gerónimo de reojo mientras ella habla y veo cómo se encoge ligeramente en su asiento, como si cada una de sus palabras perforara las murallas que tanto esfuerzo le cuesta mantener erguidas. Sé que quisiera ser el fuerte para mí, pero yo no necesito un protector; necesito un compañero.
—¿Por qué quieren viajar? —pregunta Eliza, rompiendo de nuevo el silencio.El sonido de su pregunta llama mi atención, y






