Mundo ficciónIniciar sesiónPor un instante, sus palabras me descolocan. Es verdad lo que dice; parecía que se conocían de antes, pero ninguno de los que la seguían los vio juntos jamás, y ahora no podemos hacer nada. Tal vez mi hija esté aferrándose a cualquier idea que la mantenga alejada de la desesperación, pero mi experiencia me dice que nunca va a poder hacer que Gerónimo la acepte.
—No lo sé, hija. Tu amiga, la que siempre andaba con Guido,






