Mundo ficciónIniciar sesiónCoral y yo nos separamos rápidamente al ver, sonriente, a Vicencio junto a otros hombres de los Garibaldi.
—¿Se te ofrece algo, Vicencio? —pregunto.—Carlos mandó por Coral; todos se dieron cuenta de que los de la Orden estaban tratando de cogerla —contestó sin dejar de mirarlos—. Ordenó que te lleváramos a donde están ellos. Tu papá también te está buscando, Maximiliano.—






