388. LA TRAICIÓN DE ROSA
Salen sigilosamente detrás de su mamá. La ven montarse en un auto y salir con las luces apagadas. Hacen lo mismo. La siguen hasta llegar a una cafetería. Desde allí observan cómo desciende e ir al encuentro de una pareja. Logran sentarse de espaldas a ellos sin ser vistos. Y desde donde están, pueden escuchar más o menos toda su conversación.
—Pensamos que ya no ibas a venir —dice la joven, que lleva unas gafas oscuras y se cubre el pelo con una bufanda y parte del rostro.
—Hubo problemas, tu