Mundo ficciónIniciar sesiónLos recuerdos de la traición seguían frescos en la mente de Yiorgo. Recordó vívidamente lo que le dijeron del rostro de su hija Agapy, congelada por el horror y la proximidad de la muerte aquel día. Mientras sus pensamientos oscilaban entre los ecos del pasado y el traicionero presente, Evripídes luchaba por mantener su compostura.
El teléfono de El Greco sonó en ese momento. Lo tomó y era Stavri, avisándole que Maximi






