Mundo ficciónIniciar sesiónPor un momento, las dos mujeres quedaron frente a frente, encerradas en una especie de campo de batalla emocional donde las heridas del pasado eran las únicas protagonistas.
—¡Ustedes siempre la prefirieron a ella por ser una santurrona! —gritó, desesperada, al ver que su madre no cedía.—Sabes muy bien que eso que dices de ella no es cierto. Mientras tú nos obligabas a comprarte ropas carísimas, ella se c






