224. EL RESCATE DE CORAL
Coral manejaba a gran velocidad por la autopista, después de dar vueltas y vueltas por la ciudad, seguida de cerca por sus hombres y Maximiliano, que iba en el auto con Fiorella. Lloraba desconsoladamente y daba golpes en el volante; poco a poco, iba perdiendo la noción de la realidad y le parecía que eran sus enemigos quienes la perseguían. Aceleraba más y más, huyendo de ellos. Vicencio la llamaba una y otra vez, necesitaba que ella escuchara su voz, pero el teléfono permanecía apagado.
—¡Ten