Mundo ficciónIniciar sesiónHugo asiente, aunque sus piernas parecen flaquear ante la situación que se le viene encima. Hablar con Romano. Escuchar sus gritos. Tal vez enfrentarse incluso a su ira. Pero sabe que su padre tiene razón. Ya no hay marcha atrás. Colombo suspira otra vez, se acerca a Hugo, le pone una mano en el hombro y le dice con voz firme:
—Esto va a doler. Pero si haces lo correcto, tal vez todavía podamos arreglar algo antes de que sea demasiado tarde &mdash






