219. TRAS CORAL
Él la miró fijamente, con los ojos oscuros y feroces, como si estuviera a punto de batallar contra sus propios demonios. No sabía cómo responder a esa pregunta sin traicionar lo que sentía.
—Coral me da paz —dijo finalmente, con voz baja, casi apagada—. Algo que tú y yo nunca pudimos tener. Yo no te veo en ella; puede ser que en el físico se parezca a ti, pero su carácter y forma de ser son completamente cont