Mundo de ficçãoIniciar sessãoLas palabras de Fiorella cayeron como un balde de agua fría sobre Maximiliano, quien no podía contener la oleada de confusión y amargura que lo dominaba. Una mezcla de incredulidad y frustración nubló su juicio, y por un instante quiso gritarle, exigirle respuestas que encajaran con los retazos difusos de su memoria.
—¡Eso no puede ser cierto! —repitió, casi gritando, mientras pasaba las manos por su cabello en un gesto de impot






