Mundo ficciónIniciar sesiónMientras Evelin, su esposo y los demás llegaban a casa de su padre, el doctor Rossi, en el helicóptero, todos se apresuraban a ayudar con los niños. Salvador vino corriendo y se adueñó de los dos sobrinos, mientras Gabriel cargaba a su niña. Al entrar, los recibieron con alegría.
—Mamá, qué linda estás hoy —dijo Evelin mientras estrechaba con cariño a Elvira, quien le devolvía el abrazo de la






