192. TRASLADANDO A GERÓNIMO
Por otro lado, en el apartamento de Coral, la mañana seguía avanzando mientras Vicencio y Maximiliano miraban asombrados la cesta encima de la mesa, sin saber qué hacer.
—¿Y ahora qué vamos a hacer? —preguntó Maximiliano—. Él se casó con mi hermana.
—Maximiliano, no saques conclusiones apresuradas —dijo Vicencio enseguida—. Conociendo a Gerónimo, él jamás cometer&ia