Mundo ficciónIniciar sesiónMientras esperaba a que una enfermera viniera en su ayuda, Gerónimo pensaba en las conversaciones no dichas, en los pactos de lealtad y amor sellados en miradas silenciosas. La intimidad de esos momentos robados en una clínica se volvía más importante que cualquier rivalidad o juego de poder de las familias mafiosas que azotaban su cotidianidad.
—Buenos días, ¿cómo te sientes, Gerónimo? —entró la jefa de enfermera






