Mundo ficciónIniciar sesiónLa pregunta de Cristal quedó flotando entre ellos, cargada de una ingenuidad que, lejos de restarle profundidad, demostraba lo sincero de sus intenciones. Gerónimo, sin embargo, la consideró al instante con la seriedad adecuada. Había aprendido que con Cristal lo inocente casi siempre llevaba una capa de expectativas más profundas.
—¿Quieres decir que no los bautizaremos hasta que sean adultos? —preguntó ella, con curiosidad y un leve atisbo de preocupación. La idea parecía lógica






